Love Steaks

por Daniel Burman

Una especial historia de amor, atravesada por el marco laboral donde se desarrolla, que sabe combinar una impronta por momentos casi documental o de reality con otros particularmente poéticos.

Lara y Clemens (Lana Cooper y Franz Rogowski) son dos empleados a prueba en un lujoso hotel-spa sobre el Báltico. Ella como ayudante de cocina y él como fisioterapeuta. Con el correr del tiempo surgirá entre ambos un vínculo especial.

Esta película de Jakob Lass podría definirse como una particular historia de amor entre dos seres totalmente opuestos a la que se agregan elementos de picaresca, por la manera en que el personaje de Rogowski se enfrenta por momento a algunas mujeres del relato. Clemens es más bien tímido, respetuoso de las jerarquías e interesado por su trabajo. Lara es impulsiva, irreverente, acaso en ese trabajo no por elección y con problemas con el alcohol. En el vínculo que van estableciendo, es ella la que lleva el control, convirtiéndolo en una serie de desafíos para Clemens. Son dos polos opuestos que de algún modo se atraen y necesitan.

Pero en la película de Lass (también coguionista), tan importante como la relación en sí es su marco. La dinámica de poder entre Lara y Clemens se inscribe en otras más amplias correspondientes al ámbito laboral, donde la injerencia de gerentes, compañeros y clientes se hace sentir con contundencia. Por otro lado, la cocina y el sector de fisioterapia y masajes no pueden ser más diferentes, un contraste muy bien marcado por la película, aunque una secuencia marque un cómico paralelismo en parte relacionado con el título de la película, que se puede traducir como filetes o bifes de amor. Es interesante cotejar como se comportan ambos dentro del hotel y fuera del mismo, en ese paisaje de frías pantallas del Báltico.

Aparentemente, los únicos actores profesionales de la película son los que conforman la pareja protagónica, mientras que el resto está integrado por el verdadero personal del hotel. Esto contribuye a la impronta por momentos seca y casi casi documental (o de reality) de un film que contrasta con otros de una extraña poesía centrados en la pareja protagónica.

Cooper logra con su difícil personaje todos los matices para no odiarlo e incluso quererlo, mientras que Franz Rogowski (luego consagrado actor de Transit, Undine y Great Freedom) encarna a la perfección al joven ingenuo, un poco angelical y sensible necesario para todo relato en parte picaresco, pero al mismo tiempo no del todo consciente o creído de su encanto y sensualidad y lo que éstos provocan.

A special love story, crossed by the work environment in which it takes place, which knows how to combine an almost documentary or reality imprint with others that are particularly poetic.

Lara and Clemens (Lana Cooper and Franz Rogowski) are two probationers at a luxurious spa hotel on the Baltic. She as a kitchen helper and he as a physiotherapist. Over time, a special bond will emerge between the two.

This Jakob Lass film could be defined as a particular love story between two totally opposite beings to which picaresque elements are added, due to the way in which Rogowski’s character confronts some of the women in the story. Clemens is rather shy, respectful of hierarchies and interested in his work. Lara is impulsive, irreverent, perhaps in this job not by choice and with alcohol problems. As they bond, she is the one in control, making it a series of challenges for Clemens. They are two opposite poles that somehow attract and need each other.

But in the film by Lass (also a co-writer), just as important as the relationship itself is its setting. The power dynamic between Lara and Clemens is part of broader ones corresponding to the workplace, where the interference of managers, colleagues and clients is forcefully felt. On the other hand, the kitchen and the physiotherapy and massage sector could not be more different, a contrast very well marked by the film, although a sequence marks a comical parallelism in part related to the title of the film, which can be translated as steaks or love steaks. It is interesting to compare how both behave inside the hotel and outside it, in that landscape of cold Baltic screens.

Apparently, the only professional actors in the film are the ones that make up the leading couple, while the rest are made up of real hotel staff. This contributes to the imprint at times dry and almost documentary (or reality) of a film that contrasts with others of strange poetry focused on the leading couple.

Cooper achieves with his difficult character all the nuances so as not to hate her and even love her, while Franz Rogowski (later an acclaimed actor in Transit, Undine and Great Freedom) perfectly embodies the naive, slightly angelic and sensitive young man necessary for any story in part picaresque, but at the same time not fully aware or believed in his charm and sensuality and what they provoke.

Originally published at http://impresionescinefilas.wordpress.com on June 17, 2022.

--

--

Impresiones, apuntes y reseñas críticas con claves de lectura y análisis sobre cine, series, libros, teatro y música

Love podcasts or audiobooks? Learn on the go with our new app.

Get the Medium app

A button that says 'Download on the App Store', and if clicked it will lead you to the iOS App store
A button that says 'Get it on, Google Play', and if clicked it will lead you to the Google Play store